|
A partir de una inspiración... |
|
André
Coindre experimentó en su corazón el sufrimiento de los
niños pobres y sin esperanza de la sociedad de su época.
Un día al pasar por la puerta de la Iglesia de Saint-Nizier
(Lyon) se encontró a dos niñas abandonadas y tiritando
de frío. "Esas pequeñas cosas cambiarán la
vida del Padre André".
Asimismo,
nosotros experimentamos una llamada a que:
-
"Nuestra vocación sea una respuesta a la educación
desde una comunidad que encarna los valores que vivió y predicó
Jesús de Nazaret y que sea capaz de ser luz para los jóvenes
de todos los tiempos".
-
En un mundo gobernado por la frivolidad y la superficialidad, la
Comunidad Educativa enseñe un modelo social diferente del que
viven los jóvenes fuera del colegio.
-
El compromiso cristiano nos obligue no sólo a formar una
comunidad de apostolado, sino también a formar una comunidad
de FE. Una comunidad que vive, que se compromete y celebra, haciendo
realidad el Reino de Dios en la Tierra.
|